¡Buenas! Estrenamos blog con un artículo que muchos deberían leer y poner en práctica, porque a estas alturas, ¿cómo una sociedad tan avanzada nos permitimos hacer uso de un lenguaje en muchas ocasiones sexista?
Primero os exponemos algunos ejemplos cotidianos del lenguaje sexista:
En las propias definiciones, que actúan discriminando a la mujer: SEXO DÉBIL= las mujeres; FEMENINO/A= débil, endeble; AFEMINAR= hacer perder a uno la energía varonil; FÁCIL= que se puede hacer sin mucho trabajo. Aplicado a la mujer; SEXO FUERTE= los hombres; VARONIL= Esforzado, valeroso, firme; HOMBRADA= esforzado, valeroso, firme.
Palabras y significados que nos transmiten la existencia de actividades "específicas de mujeres": LABRAR= trabajar, oficio. Cultivar la tierra. Coser, bordar o hacer otras labores mujeriles; LABOR= acción de trabajar y resultado de esta acción. Obra de coser, bordar, etc., en que se ocupan las mujeres.
Las mismas palabras que en femenino toman un significado diferente: HOMBRE DE MUNDO= el que por su trato con toda clase de gentes y que por su experiencia y práctica de negocios merece esta calificación; MUJER MUNDANA= prostituta; PRÓJIMO= cualquier hombre respecto al otro, considerado bajo el concepto de los oficios de la caridad y benevolencia que todos recíprocamente nos debemos; PRÓJIMA= mujer despreciable; GOBERNANTE= que gobierna; GOBERNANTA= mujer que en los hoteles tiene a su cargo el servicio de un piso; PRINCIPIANTE= que empieza a estudiar, aprender o ejercer un oficio, arte, facultad o profesión; PRINCIPIANTE= aprendiza de cualquier arte u oficio.
Si eres de aquellas personas anticuadas que suelen utilizar estas palabras o expresiones con ese sentido sexista, ya sabes, ¡te invitamos a renovar tu lenguaje!
No te pierdas la próxima actualización en la que os dejaremos con unas reglas para comunicarte sin necesidad de utilizar el sexismo.
Un saludo!
Tags: uso, lenguaje no sexista, sexismo